La carta del Mago es una de las más ricas en significados emblemáticos.
Para estudiar de manera completa todo el simbolismo contenido en la figura del Mago, es necesario describir las formas y analizar los colores dominantes de esta carta en el Tarot clásico.
En primer plano aparece una mesa, detrás de la cual se encuentra de pie un personaje de buen aspecto con una mano alzada hacia arriba que sostiene una varita mágica de pequeñas dimensiones, muy similar a un pergamino enrollado.
El personaje apoya la otra mano debajo de la cintura, a la altura de la mesa, como si señalara el suelo, sosteniendo una moneda entre los dedos. Esta posición opuesta de las manos, una hacia arriba y la otra hacia abajo, es interpretada por la mayoría de los tratadistas del Tarot en sentido ambivalente, por lo que la figura del Mago encierra en sí un significado antitético, cargado de aporía, que representa tanto el espíritu como la materia, el todo como la parte, la uniformidad como la variedad, la realidad como la apariencia, el infinito como lo finito.
Los primeros términos de estas parejas prevalecerán sobre sus opuestos y, por lo tanto, sucederá que la materia estará sometida al espíritu, la parte será inferior al todo, la variedad tenderá a la uniformidad, la apariencia será una mala imitación de la realidad y lo finito estará comprendido en el infinito.
La cualidad referida al infinito es también evidente en la forma pictórica del sombrero con el que el personaje se cubre y del cual destacan unas amplias alas cuyo diseño tiene la forma de un ocho en posición horizontal que, como se sabe, es el símbolo del infinito en las Ciencias Matemáticas.
Para explicar y demostrar sus capacidades adivinatorias, el personaje del Mago se sirve de los diversos objetos que aparecen colocados sobre la mesa, es decir, de las verdaderas herramientas que se refieren a las cuatro series o palos de los Arcanos Menores del Tarot: oros, copas, espadas y bastos, y así se establece el nexo, ya en la primera figura, entre Arcanos Mayores y Menores. Los alquimistas han insistido mucho en el significado emblemático de la mesa del Mago, sostenida por cuatro patas de las cuales solo tres son visibles.
Esto indicaría, según las doctrinas herméticas, que las tres patas de la mesa simbolizan las tres columnas que sostienen el mundo generador de la materia que también es llamado mundo objetivo y que corresponde a los tres principios universales de la alquimia: mercurio, azufre y sal.